Acción-RPG 2D firmado por Vanillaware, sublime dirección artística pintada a mano. Dos protagonistas recorren el Japón feudal Edo, manejan ciento ocho hojas forjadas con maestría. Combate a espada fluido con animaciones sublimes, exploración lateral con aldeas y mazmorras, cocina zen típica Vanillaware. Mitología japonesa rica, duración generosa. Cumbre visual del estudio en Wii.
Vuestro veredicto
Categoría
RPG de acción1 jugador12+
Descripción
RPG de acción desarrollado por Vanillaware y publicado por Marvelous en Japón en abril de 2009. Dos protagonistas — la princesa ninja Momohime y el bandido Kisuke — recorren un Japón medieval fantástico plagado de demonios y samuráis. El combate en 2D con katana es fluido y espectacular, con cambio instantáneo entre decenas de hojas míticas dotadas de poderes distintos, y unos gráficos de acuarela japonesa de una belleza excepcional. La versión japonesa es conocida en Occidente con el título Muramasa: The Demon Blade.
Análisis de Oboro Muramasa
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Pintado a mano en la tradición de la estampa, el Japón feudal despliega escenarios de una riqueza pictórica asombrosa, de la luz de luna sobre los arrozales a los bosques púrpura. Los sprites suntuosos y fluidos subliman cada tajo de katana. Esa belleza 2D, firmada Vanillaware, sigue siendo un deslumbramiento constante.
Firmada por el estudio Basiscape, la música teje sonoridades tradicionales japonesas, flautas, kotos y percusiones, en una partitura de una belleza hechizante. Cada región del Japón feudal vibra con un tema evocador, entre serenidad y furia de los combates. Esa riqueza sonora refinada acompaña de maravilla el esplendor visual del juego.
Dos relatos trenzados en el Japón de la era Genroku. Un fugitivo amnésico busca lo que fue, una princesa está habitada por el espíritu de un espadachín que habla por su boca, y sus caminos se rozan sin llegar a confundirse. Vanillaware bebe del teatro y de los cuentos de fantasmas, donde cada hoja forjada reclama sangre y acaba devorando a quien la lleva.
Edición japonesa del fastuoso RPG de acción en 2D de Vanillaware, donde dos héroes cortan con hojas malditas por un Japón feudal pintado a mano, cima visual de la Wii. Su atractivo reside en ese estatus de versión nativa de una joya de tirada local mesurada, apreciada por los aficionados al sello del estudio que quieren la edición original. Un objetivo de importación para apasionados del juego de autor japonés.
Jefes memorables
Esplendor en dos dimensiones de Vanillaware, este juego de acción con la espada en mano alza criaturas del folclore japonés en colores suntuosos: espíritus gigantes, deidades airadas y bestias legendarias. Hacer malabares con tus hojas, parar en el instante justo y gestionar su desgaste marca el ritmo de duelos muy exigentes. La belleza pictórica y la fluidez de estos choques lo vuelven un festín para los ojos y las manos.
Una carátula de culto
Una estampa viva firmada por Vanillaware: bajo una lluvia de pétalos, Momohime y Kisuke posan con la hoja desnuda en un Japón de Edo pintado a mano, colores de laca y fondos rebosantes. La riqueza del trazo y la influencia del ukiyo-e transmiten el ballet de sable y la leyenda de los ciento un Muramasa. Suntuosa y evocadora, es un manifiesto de artesanía 2D.
¿Merece la pena jugar a Oboro Muramasa en 2026?
Muramasa The Demon Blade es un action-RPG de Vanillaware de una belleza que corta el aliento, que traslada el sello inimitable del estudio a un Japón feudal mitológico. Su dirección artística, hecha de escenarios y personajes dibujados a mano de una finura pictórica poco común, despliega cuadros de una riqueza visual sobrecogedora que no han perdido brillo. El combate al sable, nervioso, fluido y coreografiado, y la gestión de las hojas forjadas componen un gameplay tan elegante como exigente. Los dos relatos entrelazados invitan a la rejugabilidad. Para el aficionado al 2D suntuoso y a la acción refinada, esta obra maestra visual sigue siendo una experiencia inolvidable.