Naughty Bear de Artificial Mind, acción de humor negro con oso de peluche vengativo en un mundo bonito. Idea jugosa, ejecución pesada, cámara díscola e IA desigual. Curiosidad de culto más que juego redondo.
Tras su adorable apariencia de peluche se esconde un programa bastante menos achuchable: humillar y luego masacrar a los demás ositos de una isla pastel para vengarse por una simple invitación rechazada. El envoltorio infantil vuelve la crueldad casi cómica, y encadenas trampas sádicas con un placer culpable que el tono inocente desactiva al instante.