No More Heroes - Eiyuu-tachi no Rakuen (Japan / Korea)
también conocido como No More Heroes - Heroes' Paradise
PlayStation 3
🇯🇵🇰🇷
Reseña en 2010
72
Ad
✪ Analizado el 20 de enero de 2025
64
No More Héroes es el juego de acción culto de Suda51 con Travis Touchdown, otaku asesino número uno de Santa Destroy. Gameplay hack-and-slash estilizado, humor trash sin complejos, estructura de misiones única. Un clásico postmoderno irresistible.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción1 jugador18+
Descripción
Versión japonesa de No More Heroes Heroes' Paradise de Suda 51 que porta el hit de Wii a PS3 con contenido enriquecido. Editado por Marvelous, lanzado en Japón en abril de 2010. Incluye NMH HD remasterizado, modo cooperativo local, más jefes originales añadidos, soporte PlayStation Move para combate con katana y trofeos exclusivos. Versión japonesa Eiyuu-tachi no Rakuen.
Análisis de No More Heroes - Eiyuu-tachi no Rakuen
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Jugabilidad
"Sólido"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Atrayente"
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Media"
Información técnica
💾6,4 GB📅15/04/2010
Editado por Marvelous
Precio, valor y rareza de No More Heroes - Eiyuu-tachi no Rakuen (PS3)
Versión japonesa de No More Héroes Héroes' Paradise, de Grasshopper Manufacture bajo Suda51, esta remasterización HD de la acción de culto añade el soporte PlayStation Move para los combates al beam katana. Esta edición Japón y Corea es una tirada biterritorial, procediendo la parte coreana de un mercado PS3 reducido. Su deseabilidad reside en el aura de culto de la franquicia y en la rareza regional de la faceta coreana.
¿Merece la pena jugar a No More Heroes - Eiyuu-tachi no Rakuen en 2026?
Remake HD de la acción de Suda51, No More Héroes Héroes' Paradise retoma la odisea pirada del otaku Travis Touchdown escalando el ranking de asesinos, katana láser en mano, en un mundo abierto deliberadamente vacío y un humor provocador característico. El estilo punk, los combates de jefes delirantes y el tono estrafalario siguen siendo inimitables. La repetición de los desplazamientos y una realización desigual moderan el conjunto. Una acción de culto para amantes del autor excéntrico.