¿Merece la pena jugar a Ooga Booga en 2026?
Party game desquiciado de Sega, Ooga Booga enfrenta tribus polinesias en minijuegos que mezclan lanzamiento de máscaras, carreras y combates a lomos de criaturas. El espíritu festivo y el tono disparatado apuntan claramente al multijugador local, donde el título revela su energía contagiosa. En solitario el contenido se agota pronto y el acabado acusa su edad. Para una velada en grupo entre curiosos o un amante de los party games retro originales, conserva un capital de diversión inmediata, aunque el conjunto sea anecdótico.