¿Merece la pena jugar a Pac-Man en 2026?
Pac-Man lleva a NES el clásico de laberinto intemporal de Namco, en el que se engullen todos los puntos evitando a los cuatro fantasmas, antes de perseguirlos una vez comidas las pac-pastillas. La jugabilidad de una pureza absoluta, hecha de timing, memorización y toma de riesgos, sigue siendo tan adictiva hoy como al principio, verdadera piedra angular del videojuego. La conversión fiel restituye lo esencial. Para los aficionados al arcade retro fundador y a la caza del score, es un imprescindible absoluto, intemporal y universal.