¿Merece la pena jugar a Phantom Brave en 2026?
Lanzado en 2004 en PS2, el proyecto de Nippon Ichi da la vuelta al tactical RPG en cuadrícula al proponer un sistema de movimiento libre por el terreno, sin casillas. La joven Marona, capaz de invocar espíritus ligándolos a objetos del escenario, despliega una mecánica de combate original y profunda. La escritura agridulce, que aborda el duelo y la soledad tras una fachada colorida, conmueve por su sinceridad. La profundidad de la progresión, típica del estudio, roza la desmesura. La cámara y la legibilidad piden adaptación. Una joya singular para amantes de la estrategia.