Construir tu propio reino demoníaco convierte este RPG táctico de Nippon Ichi en un sandbox donde invocas, equipas y desatas a tus tropas sin límite. Más allá del argumento, un endgame desmesurado, de niveles extremos y objetos que farmear, devora cientos de horas. Ese exceso, sello del estudio, cimienta una longevidad devoradora de tiempo querida por los aficionados.