Interés de coleccionismo
Pocket Stadium, editado por Tomy en 1993, muestra una de las cotizaciones más altas del lote, con un precio completo que supera el millar de euros para una tirada japonesa extremadamente reducida. El título es oscuro, pero su rareza absoluta en circulación lo convierte en objetivo de completistas dispuestos a pagar mucho por tapar un hueco de catálogo. El interés reside por entero en esa dificultad de suministro, con el aura jugable secundaria frente a la rareza pura.