¿Merece la pena jugar a Power Rangers en 2026?
Power Rangers adapta la serie de televisión de Saban en un juego de lucha sencillo, apostando sobre todo por la fidelidad a la imaginería de la licencia. Los combates son rudimentarios, los golpes escasos y la IA limitada, lo que agota pronto el interés en solitario. El placer reside ante todo en reencontrar a los héroes y villanos familiares, animados con esmero para la época. Para fans nostálgicos de la franquicia y jugadores jóvenes de entonces, es una curiosidad afectiva más que un buen juego de lucha.