El port SNES de la obra maestra de Jordan Mechner, fluido y fiel. Difícil y exigente.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción y aventura1 jugador7+
Descripción
Acción-aventura cinematográfica con el príncipe contra guardias y hechicero. Editado por Broderbund, lanzado en Japón en 1992. Movimientos acrobáticos fluidos, espada y parkour. Versión SNES del clásico PC de Jordan Mechner.
Análisis de Prince of Persia
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
La animación rotoscopiada sigue siendo el corazón del acabado: cada paso, cada salto, cada caída se descompone en imágenes sacadas de un movimiento filmado, lo que da al príncipe un peso que pocos juegos alcanzaban. La conversión repinta por completo los decorados, palacios de mosaicos coloridos, sótanos, terrazas, y añade niveles inéditos.
La conversión sustituye la partitura mínima del original por una banda sonora mucho más desarrollada: temas orientalizantes, percusión, cuerdas, con una pieza distinta según el piso alcanzado. Esa decisión cambia el color del juego, que pasa de una tensión seca y casi silenciosa a una aventura acompañada musicalmente de principio a fin.
Versión japonesa de Super Famicom de Prince of Persia, uno de los puntos de entrada más asequibles a este hito del acción-aventura. Llega en caja de cartón SFC con spine card y atrae a los importadores que prefieren la edición propia del mercado y un empaque distinto al occidental. El interés reside en la spine card intacta y una caja de cartón nítida, siendo la fuente SFC a menudo más accesible que sus homólogas regionales.
¿Merece la pena jugar a Prince of Persia en 2026?
Prince of Persia lleva a Super Nintendo la obra maestra de Jordan Mechner, en un port fluido y fiel servido por la animación rotoscópica que marcó el género. Cada salto, cada duelo a espada exige un timing preciso, en un ambiente de palacio lleno de trampas que no ha perdido un ápice de tensión. Su dificultad y su ritmo pausado pueden echar atrás, pero la elegancia de su diseño perdura. Para amantes de los clásicos cinemáticos y la plataforma exigente, es una referencia que conviene conocer.