¿Merece la pena jugar a Prince of Persia en 2026?
Prince of Persia lleva a Super Nintendo la obra maestra de Jordan Mechner, en un port fluido y fiel servido por la animación rotoscópica que marcó el género. Cada salto, cada duelo a espada exige un timing preciso, en un ambiente de palacio lleno de trampas que no ha perdido un ápice de tensión. Su dificultad y su ritmo pausado pueden echar atrás, pero la elegancia de su diseño perdura. Para amantes de los clásicos cinemáticos y la plataforma exigente, es una referencia que conviene conocer.