Vivir la temporada de un jugador, del entrenamiento a los grandes partidos, despliega una simulación de béisbol de cuidado realismo. El modo carrera, la gestión de equipo y las temporadas completas llenan decenas de horas sin descanso. Esa densidad de simulación, propia de la serie Spirits, le otorga una tenaz fama de béisbol generoso.