Tejer un imperio ferroviario, línea tras línea, mezcla construcción, juego en bolsa y competencia feroz en una estrategia económica sin techo. Cada escenario y cada mapa exige una nueva partida, a veces de varias horas. Esa profundidad de gestión, un clásico del género tycoon, ofrece una rejugabilidad que retiene a largo plazo a los aficionados a la simulación económica.