Interés de coleccionismo
Una secuela llegada al ocaso de la Dreamcast, cuando la consola ya se apagaba, lo que mantuvo su tirada menor que la del omnipresente primer episodio. Su interés coleccionista supera ligeramente al del original solo por esa difusión más estrecha: menos cajas prensadas, por tanto menos ejemplares completos hoy. La edición estadounidense sigue siendo la más fácil de obtener de las dos, pero más rara que la primera entrega US. El juego en sí prolonga con prudencia la fórmula sin trastocarla, de modo que la deseabilidad descansa sobre todo en su relativa escasez en tienda más que en un aura particular.