¿Merece la pena jugar a Richard Burns Rally en 2026?
Lanzado en 2004 en PS2, el proyecto de Warthog sigue siendo una referencia absoluta de la simulación de rally, célebre por su realismo intransigente. La conducción, exigente hasta requerir un verdadero aprendizaje, restituye con rara precisión el comportamiento de los coches en tierra, nieve y asfalto. El modo escuela de pilotaje, firmado por el propio campeón, y la ausencia de toda concesión arcade forjaron su leyenda entre los puristas. La realización modesta y la temible dificultad ahuyentan al jugador ocasional. Una pieza de culto para apasionados de la simulación automovilística.