Unificar la China de los Tres Reinos exige decenas de horas, pues cada provincia obliga a gestionar economía, cosechas, moral de las tropas y diplomacia. Reclutas oficiales históricos, planeas campañas por turnos y encajas reveses antes de imponerte. Esa densidad firmada por Koei premia la paciencia y la planificación, lo que explica su tenaz fama de maratón estratégico en NES.