La diversión en grupo
Run-and-gun donde dos soldados, por turnos, perforan las líneas enemigas a cuchillo y ráfagas bien puestas. La cooperación se vive como un relevo: te pasas el testigo cuando uno cae, comentando los tramos más retorcidos para ayudar al siguiente a superar el obstáculo. Nervioso y exigente, empuja a la complicidad ante la adversidad, y superar un sector arduo desata un alivio común jubiloso.