¿Merece la pena jugar a Saints Row IV en 2026?
Saints Row IV lleva la desmesura de la saga hasta el absurdo más gozoso, convirtiendo al jefe de los Saints en el Presidente de Estados Unidos, dotado de superpoderes, luchando contra una invasión alien en una simulación informática a lo Matrix. El salto, la carrera sobrehumana y las capacidades delirantes transforman la exploración de la ciudad en un terreno de juego embriagador, barriendo toda lógica en favor de la pura diversión. El humor meta, omnipresente e irresistible, asume plenamente su locura. La estructura recicla el escenario del anterior. Pero para quien busca un sandbox totalmente desenfrenado e hilarante, este delirio sigue siendo un logro singular.