Encarnar a un solo oficial en la China de los Tres Reinos, del simple soldado al estratega, despliega un fresco donde escalas los rangos a lo largo de largas campañas. Diplomacia, intrigas y batallas se suceden al hilo de una ambición personal. Ese enfoque por personaje, propio de esta entrega, cimienta una longevidad que los aficionados a Koei saborean.