Shadow of the Beast II de Psygnosis, secuela aún más oscura. Más narrativa.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción y aventura1 jugador12+
Descripción
El héroe Zelek combate las criaturas del Beast Lord en este segundo Shadow of the Beast de Psygnosis para Mega Drive. Editado por Psygnosis, lanzado en Europa en 1993. Acción-aventura con gráficos aún más elaborados, puzzles y combate contra los siervos del Beast Lord.
Análisis de Shadow of the Beast II
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
Psygnosis lleva la extrañeza de la primera entrega más lejos: criaturas de proporciones deformes, árboles de troncos antropomorfos, subterráneos iluminados por resplandores malsanos. Los planos de desplazamiento se superponen en profundidad y la paleta, dominada por pardos, verdes oscuros y malvas, rechaza todo color tranquilizador.
La banda sonora trabaja la atmósfera antes que la melodía: capas lentas, sonidos sostenidos, resonancias que se estiran mucho después de la nota tocada. Los raros temas construidos conservan un aire de lamento, y largos pasajes casi silenciosos dejan sitio a los ruidos de ambiente, lo que acentúa el sentimiento de aislamiento.
Jugabilidad
"Sólido"
Diversión
"Agradable"
Adicción
"Atrayente"
Dificultad
"Difícil"
Duración
"Corta"
Información técnica
💾0,37 MB📅01/01/1993
Editado por Electronic Arts
Precio, valor y rareza de Shadow of the Beast II (Mega Drive)
Shadow of the Beast II es la edición USA/EU del juego de Psygnosis/Reflections, conversión para Mega Drive de la obra maestra de Amiga. Su interés para coleccionistas proviene del estatus de culto de Psygnosis/Reflections en la subcultura Amiga y del hecho de que la versión Mega Drive es la única aparición de la franquicia Shadow of the Beast en una consola de 16 bits de Sega.
¿Merece la pena jugar a Shadow of the Beast II en 2026?
Acción plataformas firmada por Psygnosis, Shadow of the Beast II propone aventura dark fantasy de belleza visual absolutamente excepcional para época. Dirección artística gótica extraña, banda sonora atmosférica de Tim Wright y dificultad implacable lo vuelven experiencia absolutamente singular. Recomendación cálida válida sin dudar.