La aventura gráfica de ICOM en NES. Explorar un castillo encantado tomando decisiones. Atmósfera oscura y opresiva, puzzles ingeniosos. Point-and-click que funciona notablemente en NES.
Vuestro veredicto
Categoría
Aventura1 jugador12+
Descripción
Aventura de apuntar y hacer clic en la que un hechicero explora el Castillo de Shadowgate, repleto de trampas mortales. Publicado por Kemco, lanzado en Europa en 1989. Narración textual con elección de acciones, enigmas complejos y muerte frecuente a causa de las trampas. Adaptación para NES del juego de aventuras Shadowgate de ICOM.
Análisis de Shadowgate
3/5
Dir. artística
★★★★★
"Pulida"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
El acompañamiento funciona por piezas cortas activadas según los lugares y los acontecimientos, más que por un bucle continuo. Los temas de sala son graves y lentos, el de la muerte cae seco y sin aviso, y el silencio relativo que reina entre dos activaciones pesa tanto como la música misma en la atmósfera del castillo.
Un héroe anónimo cruza el umbral de un castillo para impedir la invocación de un titán de las tinieblas, sin más guía que una calavera parlante e inscripciones grabadas. El relato se desvela sala por sala, a menudo a través de la muerte: cada error fatal entrega una información que el siguiente intento sabrá utilizar.
Edición NES PAL europea de la aventura point-and-click ICOM/Kemco, exclusividad de port para la consola que mantenía el género raro en NES PAL. El cartucho PAL es uno de los objetivos identificados por los coleccionistas de aventura narrativa NES, segmento confidencial en Europa. El boxed CIB PAL en caja de cartón original con manual multilingüe sube de forma regular, sostenido por la rareza física y por el lugar histórico de Shadowgate en la evolución del juego de aventuras.
¿Merece la pena jugar a Shadowgate en 2026?
Shadowgate es la aventura gráfica de ICOM para NES, adaptada del juego original de Mac. Explorar un castillo embrujado mediante decisiones textuales y visuales, una atmósfera oscura y opresiva, puzles ingeniosos y muertes espectacularmente absurdas conforman una experiencia de apuntar y hacer clic que funciona de manera sorprendentemente bien en la consola. Acostumbrarse al cursor con el mando requiere algo de adaptación, pero la escritura y la atmósfera son notables. Para los amantes de las aventuras gráficas retro y del point-and-click en consola, sigue siendo hoy en día un clásico imprescindible.