Célebre por ser uno de los juegos de lucha más denostados de la consola, Shaq-Fu extrae su atractivo justamente de esa fama de culto por lo malo. La edición PAL, con tirada más corta que la norteamericana, interesa a los coleccionistas de anticlásicos y a los curiosos de la moda de licencias deportivas de mediados de los 90. La caja de cartón europea completa con manual es la pieza realmente buscada.