Esta edición estadounidense de Bart & the Beanstalk aprovecha el fervor por los Simpson de la época dorada y el papel de Acclaim como gran distribuidor de licencias televisivas en Game Boy. El cartucho suelto sigue siendo barato, pero el abismo hasta una caja completa revela la escasez del embalaje norteamericano intacto, pues pocos guardaron la caja de un plataformas infantil del apogeo de la franquicia.