Speedball 2 Brutal Deluxe lleva a Game Boy el aura de culto de Bitmap Brothers, cuyo deporte futurista ultraviolento sigue siendo una firma de los micros británicos de 16 bits. El port monocromo es rígido, pero es justamente la curiosidad de ver este clásico de Amiga comprimido en la portátil de Nintendo lo que atrae a los aficionados del estudio. El valor es moderado: título deportivo tardío sin rareza de tirada notable, su valía descansa en la reputación de la licencia más que en un artefacto de mercado. Nicho fiel.