El lanzamiento PAL de Invasion of the Spider-Slayers cae en pleno ocaso de la Game Boy original, con una tirada europea modesta para un tercer título de licencia. Su cotización en completo supera incluso a la versión USA, señal de escasez real de copias en caja en el mercado europeo. Es la entrega más difícil de hallar de la trilogía en PAL, codiciada por completistas regionales.