Streets of Rage 4 resucita el beat-em-up clásico con un precioso arte pintado a mano y una banda sonora que pega. Los combos aéreos y el sistema de recuperación de salud aportan mordiente moderno. A cuatro jugadores, es un festín nostálgico.
Vuestro veredicto
Categoría
Beat 'em up4 jugadores12+
Cooperativo
Descripción
Los héroes de la serie vuelven al ruedo para limpiar una ciudad entregada al crimen. Editado por Dotemu, lanzado en todo el mundo en 2020. Tortazos ágiles a base de combos prolongados, personajes de estilos distintos, animación dibujada a mano y cooperativo de hasta cuatro.
Análisis de Streets of Rage 4
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
El beat'em up de culto vuelve en un vibrante dibujo a mano: calles neón, trazos nerviosos de cómic y una paleta ácida que estalla. Esta relectura moderna, fiel al espíritu Mega Drive y a la vez embelleciéndolo, prueba que un clásico puede renacer sin traicionar sus raíces.
Olivier Deriviere orquesta un regreso electrizante a las noches urbanas, con el respaldo de los padres de la saga Yuzo Koshiro y Motohiro Kawashima. House, drum'n'bass y capas de sintetizador modernizan el espíritu Mega Drive sin traicionarlo. Cada puñetazo restalla al compás de bajos tensos: un beat'em up que late tanto como golpea.
Jugabilidad
"Magistral"
Repartir golpes pocas veces ha resultado tan nítido: cada impacto encadena combos aéreos legibles, y la salud que recuperas manteniéndote ofensivo invita al riesgo. El ritmo vivo, las hitboxes precisas y la animación dibujada a mano dan unas tortas que responden al instante. Una mecánica de beat'em up que aguanta de maravilla, sobre todo entre cuatro.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Cada golpe impacta con un peso gozoso, y encadenar combos, proyecciones y armas recogidas del suelo brinda un subidón inmediato. Entre dos o más, las calles se vuelven un terreno de desahogo neorretro donde los colores estallan. Esta relectura flamante de un clásico funde energía bruta y legibilidad moderna, y dan ganas de volver a empezar enseguida.
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Media"
Información técnica
💾2,5 GB📅30/04/2020
Editado por Dotemu
Precio, valor y rareza de Streets of Rage 4 (Nintendo Switch)
El beat'em up renace con jefes de fase que exigen lectura de hitboxes, gestión del combo aéreo y la elección entre daño seguro o arriesgado mediante la barra de vida especial. Cada guardián llena la pantalla de ataques telegrafiados pero punitivos, del boxeador eléctrico a la comisaria corrupta, imponiendo un ritmo donde recoger un tubo o un katana del suelo cambia todo el intercambio.
Una joya desconocida
Muchos lo archivaron como mera nostalgia, pero esta vuelta hace mucho más que reavivar una leyenda dormida. Su animación dibujada a mano, su paleta eléctrica y un sistema de combos que recupera vida cuerpo a cuerpo le dan una textura poco común en el beat'em up moderno. Algo eclipsado por superproducciones más ruidosas, brilla en cooperativo y enamorará a quien prefiera leer un combate antes que aporrear botones.
La diversión en grupo
Hasta cuatro, repartís a ritmo por calles estilizadas: la cooperación retro vive de la ayuda mutua, levantáis a los compañeros y encadenáis combos de equipo. Pero la refriega se complica rápido, entre disparos amigos involuntarios y una pantalla abarrotada que siembra el caos festivo. Las oleadas de enemigos y los jefes unen al grupo tanto como provocan piques. Un brawler nervioso, fácil de relanzar para una noche de sofá.
¿Merece la pena jugar a Streets of Rage 4 en 2026?
Streets of Rage 4 logra la delicada hazaña de resucitar una serie de culto del beat-them-up sin traicionarla. El reparto de tortazos es nervioso, legible, y el sistema de combos prolongados con recuperación de vida añade una verdadera capa de habilidad. La animación dibujada a mano es soberbia y la banda sonora alterna entre homenaje y modernidad. El contenido solo se queda algo corto, pero la cooperación hasta cuatro alarga la diversión. Para un aficionado al género o un nostálgico de Mega Drive, es una secuela ejemplar, de las mejores resurrecciones retro recientes.