Descripción
Juego de bombas multijugador con Bomberman en arenas para hasta cuatro jugadores simultáneos. Editado por Hudson Soft, lanzado en Europa en 1993. Bomberman coloca bombas para eliminar a los adversarios, power-ups de velocidad y de llama, y modo aventura. Primer Super Bomberman en Super Nintendo.
Análisis de Super Bomberman
Atrapar al rival en un laberinto de explosiones, recoger potenciadores y gestionar las ondas expansivas cimenta un multijugador de una legibilidad perfecta. Las partidas cortas y nerviosas se encadenan sin que las veas pasar, sobre todo entre varios. Esta mecánica nítida y táctica sigue siendo uno de los valores seguros del juego en grupo, intacta décadas después.
Atrapar a un rival entre dos explosiones sigue siendo uno de los grandes placeres del videojuego, y este episodio por fin lo lleva a cuatro jugadores en una misma pantalla. Colocar bombas, recoger bonus y atrapar a los demás desata un caos hilarante y estratégico. Inmediato de entender, temible de dominar, un imprescindible del multijugador local que anima al instante.
Poner una bomba, calcular la onda expansiva y acorralar al rival en una esquina es todo el nervio de la saga, sobre todo en grupo. Cada manga redistribuye potenciadores y posiciones, así que reinicias la siguiente por puro reflejo. El modo individual resulta previsible, pero el enfrentamiento multijugador conserva una tensión inmediata que nunca cansa.
Poner bombas en estas arenas cobra todo su sentido en compañía: hasta cuatro jugadores se enfrentan en duelos caóticos que se encadenan sin cansar jamás. El modo aventura entretiene en solitario, pero es la rejugabilidad infinita del multijugador, potenciada por los power-ups de velocidad y llama, lo que alarga la diversión. Este primer Super Bomberman sigue siendo imprescindible en las noches de mando.