Interés de coleccionismo
Super Robot Pinball, de Banpresto, traslada el universo de Super Robot Wars a mesas de pinball pobladas por mechas de Gundam, Mazinger y otros animes, bajo un mosaico de licencias que impide cualquier reedición. Es precisamente esa maraña de derechos la que asegura su escasez duradera: ningún port moderno es viable y la exclusividad japonesa bloquea la oferta. El atractivo coleccionista apunta a un público doble, aficionados al mecha y al pinball, un segmento de nicho que mantiene una demanda constante sobre un título que pocos occidentales conocen.