La versión europea de Superman comparte el motor de Sunsoft y la compatibilidad Super Game Boy, pero aterriza en un mercado PAL donde las licencias DC en Game Boy tenían menor presencia. Su cotización se mantiene por debajo de la edición USA, señal de menor demanda doméstica pese a un tiraje comparable. El interés coleccionista apunta sobre todo a completistas PAL y aficionados a las portadas europeas de la era de 8 bits, más que a rareza o aura propia del título.