Descripción
Secuela de Namco, lucha versus 3D con plantilla ampliada y sistema Mishima refinado para el King of Iron Fist 2. Creado por Namco, lanzado en 1996 en Japón, Estados Unidos y Europa con revisión y edición EDC bajo el título Tekken 2. Más de veinticinco luchadores Tekken en el torneo King of Iron Fist 2 incluyendo los novatos Jun y Yoshimitsu, sistema de combate 3D de cuatro miembros golpeantes ampliado, modos arcade y versus a dos y banda sonora rock electrónica. Edición multirregional con revisión y EDC con el título Tekken 2.
Análisis de Tekken 2
Cada miembro corresponde a un botón, y de esa idea tan nítida nace un sistema de combate de legibilidad inmediata donde los encadenamientos y los contras se construyen con naturalidad. El plantel nutrido y los estilos bien diferenciados invitan a indagar en cada personaje. La 3D ha envejecido por fuerza, pero la franqueza de los controles y la precisión de los impactos mantienen estos duelos muy agradables.
Combates en 3D de una fluidez notable, un plantel ya memorable y un sistema de golpes accesible pero profundo: esta secuela sentó las bases de una leyenda del versus. Encadenar tus primeras combinaciones brinda un placer inmediato, mientras el dominio se saborea durante años. Elegante, nervioso y temible a dos, un pilar del juego de lucha en la consola.
Elegir de un plantel generoso, aprender unos cuantos encadenamientos e intentar una proyección en el momento justo instala un duelo fluido donde cada asalto ganado llama enseguida al siguiente. Desbloquear a los numerosos personajes y sus finales reaviva las ganas de probarlos a todos. El sistema ha evolucionado desde entonces, pero esta accesibilidad inmediata y la riqueza del reparto mantienen un atractivo intacto.
Desbloquear el imponente plantel, dominar a cada personaje y descubrir sus finales propios exige mucho más que unos cuantos combates. El modo arcade, los desafíos y el versus entre jugadores renuevan el enfrentamiento sin fin. Esa riqueza de contenido, hito de la lucha 3D, cimienta una rejugabilidad que los aficionados a la lucha cultivan.