Mezcla de tiro frenético y humor desquiciado, este FPS multiplica las épocas, las armas excéntricas y los enemigos improbables. Pero es el multijugador, locamente personalizable, lo que lo vuelve una institución: partidas a cuatro donde el caos y las risas no decaen nunca. Directo, generoso y furiosamente rejugable, un clásico de la pelea entre amigos en consola.
Viajar a través de las épocas con el arma en la mano despliega un FPS tan ágil como disparatado, unido a un editor de mapas y un multijugador desbordante. Desbloquear decenas de personajes, afrontar los retos y construir tus propios niveles llena innumerables horas. Esa generosidad, unida a un humor gamberro, cimienta una longevidad querida por los aficionados al tiro.