Interés de coleccionismo
Más una rareza que un juego, este Cartoon Workshop nunca llegó a Estados Unidos, lo que deja la edición PAL como única versión occidental oficial de esta herramienta de animación. Su carácter híbrido, entre programa creativo y licencia Tiny Toon, sumado a la tirada modesta de Konami en 1993, explica una cotización completa elevada pese a una demanda de nicho.