Edición norteamericana de la conversión a GBC de Titus, aún más discreta que la europea, ya que la mascota del zorro carecía de notoriedad en Estados Unidos. La tirada estadounidense fue corta y la distribución limitada, lo que genera escasez real más que rareza por demanda. Su cotización se debe al final de vida de la GBC y a la ausencia total de reediciones.