Segunda entrega de WWF Superstars en Game Boy, editada por LJN, sello de lucha clave en la era NES. La continuidad con el primer juego y el plantel renovado la convierten en una pieza de serie que siguen los aficionados al catch monocromo. La tirada europea fue correcta pero el precintado escasea, pues la franquicia apuntaba a niños que gastaban los cartuchos. Su cotización sigue la línea coleccionable de LJN más que sus virtudes.