Un TPS pulido con jugabilidad variada que mezcla combate, conducción e infiltración. La puesta en escena de Hollywood y el reparto de voces impresionan. Puede parecer corto para jugadores experimentados, pero es uno de los mejores juegos Bond en PS2.
Vuestro veredicto
Categoría
Shooter en tercera persona1 jugador16+
Descripción
Lanzado en 2003, este TPS de EA está considerado el mejor juego de Bond desde GoldenEye. Pierce Brosnan, Willem Dafoe y Heidi Klum prestan voz e imagen, y la dirección cinematográfica sostiene una campaña ágil que recorre escenarios muy variados.
Análisis de 007 - Everything or Nothing
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Everything or Nothing se despliega como una superproducción Bond, pirámides de Egipto, pantanos de Nueva Orleans, templos peruanos y laboratorios soterrados desfilan como decorados suntuosos, a menudo destructibles. La puesta en escena busca el espectáculo, explosiones coreografiadas y persecuciones en Aston Martin, cada misión persiguiendo el plano de cine más que el pasillo.
El riff de guitarra de 007 sirve aquí de recompensa, ejecutar un Bond Move bien colocado lo hace sonar como una firma, ligando cada proeza al imaginario de la franquicia. Alrededor, una orquesta heredera de John Barry teje metales apagados y cuerdas tensas, sosteniendo la atmósfera de espionaje chic propia de la serie.
Versión japonesa de la acción de James Bond, algo menos extendida que las ediciones occidentales en un mercado donde la licencia pesaba moderadamente. Esta edición nipona atrae a quien colecciona los lanzamientos cruzados de un blockbuster con licencia en Japón. Su interés reside en esa tirada local y en su presentación original más que en una rareza marcada, en un nicho de aficionados al agente 007.
¿Merece la pena jugar a 007 - Everything or Nothing en 2026?
Lanzado en 2004 en PS2, el proyecto de EA Redwood Shores sigue siendo uno de los puntos altos del personaje en la consola de Sony. La puesta en escena cinematográfica, el reparto de voces cuidado y la banda sonora de Eric Serra ofrecen un verdadero espectáculo. El ritmo alterna acción en tercera persona, conducción y fases de infiltración cortas sin apenas tiempos muertos. Los controles y la cámara delatan los años y el sistema de coberturas resulta básico, pero los aficionados al blockbuster de su época y los coleccionistas de juegos de Bond aún disfrutan una velada muy entretenida.