El matrimonio entre beat'em up y roguelite funciona mejor de lo esperado, y cada run reaviva las ganas de optimizar. La legibilidad sufre a veces por la saturación en pantalla, pero el placer de repartir golpes queda intacto.
Vuestro veredicto
Categoría
Beat 'em up2 jugadores12+
Cooperativo
Descripción
Un beat'em up roguelite de Guard Crush y Dotemu, lanzado en 2025. El estudio tras Streets of Rage 4 casa su combate cuerpo a cuerpo con una estructura de runs, con progresión persistente y niveles ramificados. Su dirección artística dibujada a mano pinta una fantasía oscura y colorida, jugable en cooperativo.
Análisis de Absolum
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
El dibujo a mano, herencia del estudio de Streets of Rage 4, planta una fantasía oscura colorida de una riqueza visual constante. Personajes expresivos, escenarios detallados y animaciones cuidadas componen una identidad gráfica fuerte que destaca en el panorama del beat'em up.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Desde la primera partida, golpear a ritmo en un escenario pintado a mano produce un placer directo y goloso. Los golpes pesan, los enemigos vuelan, y el cooperativo convierte cada sala en un desahogo jubiloso, sin necesidad de captar sutileza alguna para disfrutar.
Cada run se cierra con jefes imponentes que ponen a prueba el dominio de los combos y la coordinación en cooperativo. Sus ataques cubren la pantalla y obligan a reposicionarse sin cesar, convirtiendo el final de nivel en un pico de intensidad tan castigador como gozoso.
Una joya desconocida
En la encrucijada entre beat'em up y roguelite, este título de Dotemu se atreve con un matrimonio arriesgado y lo consigue con estilo. Su dirección artística dibujada a mano y su placer cooperativo lo convierten en una joya para quien busca salir de lo trillado.
La diversión en grupo
El beat'em up se transciende en cooperativo: golpear al unísono, coordinar los especiales y levantarse mutuamente convierten cada sala en un desahogo cómplice. Enfrentar a los jefes a dúo añade una capa de estrategia que multiplica el placer.