La acción conserva su extravagancia característica: combos suntuosos, Demon Slave que invoca monstruos gigantes y una puesta en escena delirante. El ritmo a veces se dispersa y la historia se pierde, pero la emoción pura del combate sigue en lo más alto del género.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción1 jugador16+
Descripción
Bayonetta viaja entre mundos para impedir su destrucción, con la ayuda de la joven Viola. Editado por Nintendo, lanzado en todo el mundo en 2022. Demonios gigantes que invocar y dirigir, una acción cada vez más desmesurada, niveles variados y combates espectaculares.
Análisis de Bayonetta 3
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
La desmesura sube otro peldaño: kaijus titánicos, estallidos de color y coreografías de combate de fluidez alucinante. Bajo el caos aparente, la legibilidad sigue impecable, firmando una puesta en escena barroca que pocos juegos de acción se atreven a igualar.
Tan excéntrico como siempre, el universo sonoro de la bruja mezcla pop hiperactivo y jazz orquestal, anclado en su enfoque ya distintivo: una relectura delirante de canciones infantiles sobre un muro de metales. La música abraza la coreografía demente de los combates, subrayando cada combo con énfasis teatral. Esa locura asumida, glamurosa y chillona, es inseparable de la actitud de Bayonetta.
Jugabilidad
"Magistral"
El placer bruto está en los combos suntuosos y el timing del Witch Time: esquivar en el último instante para hender al enemigo sigue siendo una sensación cumbre del beat 'em up. El Demon Slave, que te hace dirigir monstruos gigantes, ofrece choques colosales a costa de algo de legibilidad. La variedad roza el exceso y la Switch sufre con el framerate, pero para la acción desmedida y estilosa, el dominio es total.
El combate estalla en un derroche con estilo donde Bayonetta invoca demonios colosales para derribar enemigos igual de titánicos. Esquivas en Witch Time, Demon Slave y cadenas virtuosas imponen un ritmo vertiginoso. Cada jefe multiplica escalas y transformaciones en una puesta en escena desmedida, fundiendo espectáculo desbordante y la precisión exigente del Stylish Action.
Una moral cuestionable
Una bruja elegante que pulveriza enjambres de ángeles celestiales entre poses sugerentes: dicho así, la estampa resulta algo desconcertante. Durante la partida, sin embargo, asumimos cada combo extático como una evidencia con estilo, sin preguntarnos si esas criaturas del Paraíso merecían tal final. El contraste entre la gracia exhibida y la masacre alegre es lo que da sabor al espectáculo.
¿Merece la pena jugar a Bayonetta 3 en 2026?
Bayonetta 3 lleva la escalada de la serie hasta un punto de fuga asumido. Las invocaciones de demonios gigantes que diriges directamente convierten algunos combates en espectáculos colosales, a veces en detrimento de la legibilidad cara a los puristas del beat'em up. La acción sigue siendo de una virtuosidad loca cuando vuelve a centrarse en la propia Bayonetta. La variedad de niveles y situaciones roza el exceso. En Switch, las caídas de framerate delatan los límites de la máquina. Pero para amantes de la acción desmesurada y con estilo, es una conclusión generosa que asume su locura.