Beat'em up de High Moon centrado en Deadpool, humor meta omnipresente, combos accesibles y cameos Marvel. Niveles estrechos, enemigos repetidos y duración corta. Placer culpable para fans del personaje.
Un mercenario charlatán que sabe perfectamente que protagoniza un videojuego: interpela al jugador, se burla de los desarrolladores y se ríe de los menús y del presupuesto de producción entre estallidos de violencia caricaturesca. Lejos de un guiño puntual, esa cháchara meta recorre cada secuencia y convierte el humor gamberro en su verdadera mecánica.