Pulverizar nubes de demonios para cosechar un diluvio de equipo cada vez más reluciente enciende un bucle de loot hipnótico que empuja siempre hacia el siguiente escalón de poder. Optimizar el build y farmear las fallas premian cada partida. La repetición es el corazón del juego, pero el placer táctil de la masacre y la progresión sin fin hacen que cada sesión cueste interrumpir.
La expansión Reaper of Souls injerta aquí el Acto V, la clase Cruzado y, sobre todo, el modo Aventura, que libera la exploración de las zonas completas fuera de la trama. El bucle de botín procedural, el farmeo de dificultades crecientes y el cooperativo de hasta cuatro jugadores hallan un terreno sin fin, prolongado por el Hardcore con muerte permanente. Reedición enriquecida de la experiencia de PC pensada para el mando, concentra todo lo que hace tan tenaz la caza de objetos.