Port de PS1 del Diablo original de Blizzard. El dungeon crawler hack-and-slash fundador sigue siendo excelente a pesar de controles menos precisos que en PC. La atmósfera oscura y adictiva de Tristram está intacta. Imprescindible incluso en consola para los fans del action-RPG de los 90.
Vuestro veredicto
Categoría
RPG de acción1 jugador16+
Cooperativo
Descripción
Adaptación a consola del hack and slash de culto donde un héroe desciende a dieciséis niveles de catacumbas bajo la catedral de Tristram para enfrentarse a Diablo. Creado por Climax Studios y Electronic Arts para Blizzard, lanzado en 1998 en Japón, Estados Unidos y Europa. Tres clases a elegir, mazmorras procedurales, botín aleatorio y cooperativo a dos en pantalla partida. Edición multirregional.
Análisis de Diablo
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
3/5
Historia
★★★★★
"Sólido"
Climax Studios traslada sin traicionarlo el claroscuro de Blizzard: dieciséis niveles que pasan de la cripta empedrada a cavernas incandescentes y luego a las llanuras del Infierno, iluminados solo por antorchas. Tristram, su catedral y sus aldeanos petrificados de miedo forman un decorado gótico de legibilidad isométrica ejemplar.
Matt Uelmen firmó uno de los temas más reconocibles del videojuego: la guitarra de doce cuerdas de Tristram, tocada muy cerca del micrófono, con sus armónicos suspendidos. En profundidad la música se disuelve en capas, soplos y coros lejanos, hasta las resonancias metálicas de los últimos niveles. Una lección de ambiente hecha de silencio.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Obsesivo"
Hacer clic, segar hordas y recoger un botín cada vez más raro sumerge en un descenso donde cada planta promete un objeto, un hechizo o un nuevo nivel de poder. La emoción del botín y la penumbra angustiante empujan a bajar «solo un nivel más». La repetición de clics cansa a la larga, pero este bucle de saqueo y progresión sigue siendo un modelo que aún atrapa.
Lanzamiento japonés del hack and slash de Blizzard, bastante menos común que sus versiones occidentales en un mercado donde el action-RPG a la americana seguía siendo minoritario. Esta edición local atrae a quien colecciona lanzamientos cruzados de monumentos del PC occidental en Japón. Su interés reside en esa tirada nipona reducida más que en una escasez general del título.
¿Merece la pena jugar a Diablo en 2026?
Diablo en PS1 es la conversión del dungeon crawler hack-and-slash fundacional de Blizzard. El título sigue siendo excelente pese a unos controles menos precisos que en PC, con una adaptación al mando bien pensada y un modo cooperativo ad hoc para dos jugadores exclusivo de esta versión. La atmósfera oscura y adictiva de Tristram permanece intacta, la banda sonora de Matt Uelmen sigue siendo cautivadora. Imprescindible para los aficionados al action-RPG oscuro. Para los aficionados a Diablo y al hack-and-slash retro, sigue siendo hoy un desvío francamente interesante, especialmente logrado para quien quiera un Diablo en cooperativo local desde el sofá.