Un Doom exclusivo de N64 reconstruido con un motor nuevo. El tono es bastante más opresivo y atmosférico que en PC, los niveles laberínticos premian la exploración y la paleta oscura funciona de lleno. Una reinterpretación real, mucho tiempo subestimada, que merece toda la atención.
Vuestro veredicto
Categoría
Shooter en primera persona1 jugador16+
Pantalla dividida
Descripción
Entrega exclusiva de Nintendo 64 de la franquicia Doom, con niveles laberínticos completamente nuevos, un motor mejorado y una atmósfera más oscura y opresiva. Editado por Midway, lanzado en 1997 en Europa, Norteamérica y Japón. Treinta y dos niveles inéditos, nuevas armas como el Unmaker y una inquietante banda sonora ambiental.
Análisis de Doom 64
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Doom 64 (Midway/id) retoma el infierno de Doom con una estética más oscura y pesadillesca, enteramente redibujada: sprites de demonios rehechos, texturas lúgubres, iluminación malsana y ambientes opresivos propios de esta versión. La dirección artística prioriza el horror atmosférico sobre la acción pura. Una dirección artística densa y lúgubre, reevaluada como uno de los grandes Doom.
La banda sonora original de Aubrey Hodges abandona el metal por un horror sonoro ambiental: capas disonantes, susurros lejanos, texturas industriales y silencios angustiosos que convierten el infierno en una pesadilla auditiva. La música se vuelve casi diseño sonoro, destilando un malestar constante. Un acompañamiento atmosférico y opresivo, de culto entre los aficionados a Doom.
Revisión americana Rev 1 que corrige varias colisiones y un crash específico de los niveles Final Outpost en dificultad Watch Me Die. Esta versión es la más accesible en el lado US y la referenciada por el remaster Nightdive de 2020 para el contenido canónico. Es paradójicamente la versión más jugable pero la menos buscada por puristas, lo que invierte la lógica habitual de tiradas iniciales frente a revisiones en N64.
Una joya desconocida
Lejos de un simple port, esta entrega exclusiva reinventa Doom con niveles inéditos, un ambiente bastante más oscuro y una factura pensada para la consola. Lanzada a la sombra de los éxitos de la época, fue mucho tiempo menospreciada por los puristas de PC. Revalorizada desde entonces, destaca como una pesadilla opresiva que los amantes del FPS clásico adorarán.
¿Merece la pena jugar a Doom 64 en 2026?
Doom 64 es mucho más que un porte: una entrega exclusiva reconstruida sobre un motor nuevo, más opresiva y atmosférica que sus antepasados PC. Los niveles laberínticos invitan a explorar, la paleta oscura funciona a tope y el diseño sonoro pone la angustia en primer plano. El disparo sigue siendo preciso y la ausencia de enemigos parlanchines refuerza el aislamiento. Mucho tiempo subestimado, redescubierto gracias a remasters recientes. Para amantes del FPS clásico con ambiente, un desvío muy recomendable.