La cima absoluta de la carrera futurista en N64. Treinta pistas, veinticuatro naves a la vez, sesenta cuadros por segundo clavados y una sensación de velocidad nunca igualada. La banda sonora rock de Imamura electriza el conjunto. Una obra maestra absoluta de Nintendo EAD, pura, intensa, indestructible.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras1 jugador3+
Pantalla dividida
Descripción
Carreras de naves futuristas a velocidades vertiginosas en circuitos aéreos sin quitamiedos y contra adversarios despiadados. Editado por Nintendo, lanzado en 1998 en Japón, Europa y Norteamérica. Treinta pistas, veinticuatro competidores simultáneos en la pista, jugabilidad extremadamente frenética y modo X Cup de generación aleatoria.
Análisis de F-Zero X
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Puro concentrado de hard rock, la música hace aullar guitarras saturadas y tempos enloquecidos para acompañar las velocidades supersónicas de los circuitos antigravedad. Cada pista se vuelve un trance eléctrico que galvaniza el pilotaje extremo. Esa energía bruta, hecha para la adrenalina, sigue siendo una de las más nerviosas de la consola.
Jugabilidad
"Magistral"
La sensación de velocidad prima sobre todo: treinta bólidos pasan volando a 60 imágenes por segundo por circuitos vertiginosos, sin la menor caída. Dominar las curvas cerradas, los turbos y los golpes de hombro exige nervios de acero y premia la precisión. Los escenarios son sobrios, pero esta pura adrenalina de pilotaje sigue sin igual frente a muchos juegos recientes.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Treinta bólidos lanzados a velocidades dementes, loopings y toneles que desafían la gravedad: la sensación de pilotaje alcanza aquí una intensidad rara. Todo va tan rápido que cada curva exige nervios de acero, y el menor error se paga caro. Exigente, brutal y embriagador, un imprescindible absoluto para quien busca el gran escalofrío de la carrera.
Adicción
"Obsesivo"
Lanzar un bólido a velocidades de vértigo entre veintinueve rivales, gestionar el turbo a costa de la barra de energía y rozar la salida de pista tensa cada carrera al extremo. Arañar posiciones y perseguir un mejor tiempo reaviva el intento sin tregua. Los escenarios son sobrios, pero esta sensación de velocidad pura sigue siendo furiosamente absorbente.
Dificultad
"Punitiva"
Treinta bólidos lanzados a toda velocidad por circuitos vertiginosos: la colisión acecha sin cesar y el menor titubeo te manda fuera de la pista. Dosificar los adelantamientos, cuidar la barra de energía y memorizar trazados llenos de loopings exigen una calma a prueba de todo. Reto de pilotaje puro y sin adornos, sigue siendo un referente del arcade frenético para quien busca el dominio absoluto.
Prensaje europeo de noviembre de 1998, que hereda el código US pero reduce la frecuencia de refresco a 50 Hz, alterando la sensación de las trayectorias a alta velocidad. La PAL es ligeramente más escasa que la US y propone un manual multilingüe que detalla las habilidades específicas de cada nave. Para aficionados europeos a F-Zero es la versión localmente referenciada pese a los debates recurrentes sobre la fluidez frente a la NTSC.
¿Merece la pena jugar a F-Zero X en 2026?
F-Zero X es probablemente la cumbre absoluta de la carrera futurista en N64, y envejece magníficamente. Treinta pistas, veinticuatro naves simultáneas en pantalla, sesenta imágenes por segundo estables en hardware de la época y una sensación de velocidad jamás igualada. La banda sonora rock de Taro Bando y Hajime Wakai electriza el conjunto, y el modo death race convierte la experiencia en una arena nerviosa. Más sobrio que GX visualmente, pero de una pureza absoluta en pilotaje.