¿Merece la pena jugar a Killzone en 2026?
El primer Killzone, antaño presentado como el rival del género en PS3, conserva hoy sobre todo un valor de testimonio. Su ambiente militar oscuro, su guerra contra los Helghast de mirada rojiza y su atmósfera opresiva sentaban las bases de un universo fuerte, que florecería plenamente en las secuelas. La manejabilidad algo pesada, la IA anticuada y algunas asperezas técnicas delatan claramente su edad. El título vale sobre todo para quien quiere entender la génesis de la saga antes de descubrir el excelente Killzone 2. Por puro placer de juego, sus sucesores le son hoy claramente preferibles.