Interés de coleccionismo
Séptimo y último Mario Party de la GameCube, que llega hasta ocho jugadores compartiendo mandos y también incluye un micrófono. Su interés coleccionista reside en su posición de cierre de la serie en la máquina, a menudo la pieza final que buscan los completistas, y en la necesidad de incluir el periférico para un set entero. La edición europea, de prensaje PAL más restringido, se codicia aún más porque el micro original falta a menudo en las cajas revendidas. La deseabilidad se apoya en una cotización al alza y en ese estatus de punto final, lo que lo vuelve un objetivo cotizado al cerrar una colección.