Interés de coleccionismo
Séptimo y último Mario Party de la GameCube, que llega hasta ocho jugadores compartiendo mandos y también incluye un micrófono. Su interés coleccionista reside en su posición de cierre de la serie en la máquina, a menudo la pieza final que buscan los completistas, y en la necesidad de incluir el periférico para un set entero. La tirada japonesa, en su estuche original, seduce a los coleccionistas que buscan la edición inicial completa con su micro. La deseabilidad se apoya en una cotización al alza y en ese estatus de punto final, lo que lo vuelve un objetivo cotizado al cerrar una colección.