Interés de coleccionismo
Aventura de acción onírica que se quedó en exclusiva en Japón, nunca localizada, producida en la órbita de Sonic Team y sostenida por una banda sonora de Yoko Kanno. Su atractivo nace de esa rara conjunción: un proyecto de autor de dirección artística pastel, nunca salido del territorio, cuya partitura atrae también a los seguidores de la compositora. Discreto al salir, el título se volvió una joya de importación buscada, y su escasez real alimenta una cotización que sube según se rarifican los ejemplares completos.