Una carrera F1 e IndyCar con Nigel Mansell y Newman/Haas, oficial. Anticuada, para fans de Mansell.
Vuestro veredicto
Categoría
Carreras1 jugador3+
Descripción
Nigel Mansell y los pilotos de IndyCar compiten en circuitos americanos en este simulador de carreras de Newman Haas para Mega Drive. Editado por Sega, lanzado en Estados Unidos en noviembre de 1993. Simulación de carreras IndyCar con circuitos ovalados y urbanos, pilotos con licencia y modos campeonato.
Análisis de Newman Haas IndyCar Featuring Nigel Mansell
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Los monoplazas están dibujados con sus libreas de patrocinadores reconocibles, y la vista trasera deja ver las suspensiones trabajar en las curvas. Los circuitos retoman trazados reales con sus tribunas, sus boxes y sus pianos, y el paso por boxes da lugar a una escena animada por derecho propio.
El acompañamiento se vuelve discreto durante la carrera para dejar todo el sitio al motor, y se concentra en las pantallas de menú, de clasificación y de resultados. Las piezas adoptan un tono rock eficaz, con riffs cortos y rítmicas regulares que evocan el ambiente de las retransmisiones deportivas de la época.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
El aullido del motor y la recta desplegándose te atrapan desde las primeras vueltas. Domar estos monoplazas exige precisión, dosificar el freno y trazar la curva al milímetro para arañar décimas. Cada circuito premia la memoria y el dominio, convirtiendo la repetición en placer. Una sim de velocidad exigente que ofrece una emoción real con el mando en la mano.
Adicción
"Atrayente"
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Media"
Información técnica
💾0,69 MB📅01/11/1993
Editado por Acclaim
Precio, valor y rareza de Newman Haas IndyCar Featuring Nigel Mansell (Mega Drive)
¿Merece la pena jugar a Newman Haas IndyCar Featuring Nigel Mansell en 2026?
Simulación de carreras IndyCar construida en torno al equipo Newman Haas y Nigel Mansell, este título ofrece un pilotaje exigente en circuitos americanos, con reglajes de monoplaza y gestión de carrera. El enfoque realista contrasta con el arcade, pero la pesadez de la conducción, un acabado algo apagado y una legibilidad a veces limitada moderan el entusiasmo. El desafío sigue siendo real para los aficionados al género. Para un apasionado de la carrera retro o un curioso de la IndyCar de los 90, conserva un interés de nicho, más técnico que espectacular.