Interés de coleccionismo
Pingu, basado en la serie de televisión del pingüino de plastilina, salió tarde en 1999 con Tomy, cuando la Game Boy clásica ya cedía el paso a la Color. Esa posición de final de vida, junto a una licencia infantil de tirada japonesa reducida, explica una cotización alta para un título por lo demás anecdótico. El interés nace del cruce entre la licencia reconocible de Pingu y la escasez de un lanzamiento monocromo muy tardío.