Un matrimonio improbable pero brillante entre pinball y Pokémon, con dos mesas Roja y Azul de mecánicas propias. Atrapar Pokémon a través de los bonus es un auténtico placer y la vibración GBC pone la guinda. Un golpe de genio híbrido.
Vuestro veredicto
Categoría
Pinball1 jugador3+
Descripción
El jugador captura Pokémon en mesas de pinball roja y azul en esta entrega original de la saga que mezcla pinball y colección de Pokémon. Editado por Nintendo, lanzado en Europa en septiembre de 1999. Dos mesas distintas Roja y Azul, bonificaciones de captura de Pokémon, compatibilidad Rumble Pak vibrante, Super Game Boy. Versión multilingüe.
Análisis de Pokemon Pinball
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Las dos mesas están dibujadas como máquinas reales, con bumpers moldeados, rampas metálicas y zonas de puntuación serigrafiadas, sobre las que se posan elementos del universo de las criaturas. La pantalla alterna entre la vista de la bola y la viñeta de captura, y ese vaivén constante entre imaginería de pinball e imaginería de colección constituye toda la originalidad visual del título.
La partitura gira en torno a dos temas principales, uno por mesa, escritos para seguir siendo soportables en partidas que duran: líneas de bajo insistentes, melodía que se retira regularmente para dejar sonar las campanas. Como el cartucho incorpora un motor de vibración, los impactos se sienten tanto como se oyen, lo que aligera la carga confiada a la música.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Convertir el pinball en una cacería Pokémon fue una idea brillante: cada bola relanzada puede eclosionar un huevo o capturar una nueva criatura. La adrenalina de la puntuación se suma al placer de completar la Pokédex. Vibrante, ágil y sorprendentemente profundo, convierte una partida de pinball en una caza trepidante que pides una y otra vez.
Adicción
"Obsesivo"
Lanzar la bola, activar bonus y capturar Pokémon en la propia mesa casa el arcade puro con la colección con un brío inesperado. Cada partida apunta a un mejor marcador, una especie extra o un modo desbloqueado, y el relanzamiento es inmediato tras la caída. La mesa se vuelve repetitiva, pero este pinball ingenioso sigue siendo un imán para partidas rápidas.
Cartucho atípico entre los spin-offs de primera generación, ya que incorpora un módulo de vibración alimentado por una pila AAA específica alojada en el propio casco del cartucho. Esa disposición física inusual, patentada por Nintendo y HAL Laboratory, define el estándar de conservación para coleccionistas: las copias sin corrosión en el compartimento de la pila se han convertido en la referencia. La tapa de pila sellada de origen es un plus añadido.
¿Merece la pena jugar a Pokemon Pinball en 2026?
Pokémon Pinball sigue siendo uno de los híbridos mejor ejecutados de la era Game Boy Color. Cada una de las dos mesas, Roja y Azul, tiene sus propias reglas, sus ciclos de evolución y sus lugares por desbloquear, lo que justifica de sobra alternarlas. El rumble integrado en el cartucho aporta una respuesta muy física que acerca curiosamente la experiencia a un mueble real, y la mecánica de captura mantiene un bucle de objetivos claro. Recomendable para los amantes del pinball que quieran un Pokémon breve pero sólido.