Ristar en Game Gear: el plataformas de Sega con la estrella de brazos extensibles. Creatividad y gameplay único adaptado a portátil. Uno de los mejores plataformas de la consola, injustamente desconocido.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas1 jugador3+
Descripción
Ristar, un pequeño ser con brazos elásticos, extiende sus brazos para atrapar enemigos y balancearse en los niveles en este platformer de Sega. Editado por Sega, lanzado en Europa en diciembre de 1995. Plataformas 2D con los brazos elásticos de Ristar para atrapar y propulsar enemigos, planetas variados, jefes creativos. Versión europea.
Análisis de Ristar
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
Pequeño ser estelar de brazos elásticos, Ristar evoluciona por planetas de colores suntuosos y escenarios de una riqueza rara para la consola. La redondez expresiva del héroe y la viveza de los tonos rebosan de encanto. Esa generosidad visual, cuidada y cálida, ilustra todo el talento de Sega en el ocaso de la máquina.
Luminosa y cantarina, la música de Tomoko Sasaki y Naofumi Hataya despliega melodías pop coloridas de una dulzura tropical irresistible. Cada planeta vibra con un tema pegadizo que acompaña la fantasía saltarina de la aventura. Esa frescura de 8 bits, alegre y cuidada, sigue siendo uno de los más bellos envoltorios sonoros de la consola.
Ristar figura entre los últimos grandes plataformas de Sega llegados a Game Gear en pleno ocaso de la consola, lo que explica su escasa tirada europea y su alta cota suelta. Lanzado en diciembre de 1995, cuando la atención iba hacia los 32 bits, apenas circuló en caja, y las copias PAL completas suben rápido. Su fama de joya olvidada, sostenida por el héroe de brazos extensibles de Sega, mantiene una demanda real entre aficionados al plataformas portátil.
¿Merece la pena jugar a Ristar en 2026?
Plataformas tardío de Sega, Ristar protagoniza a una estrellita de brazos elásticos que agarra enemigos y salientes para impulsarse y golpear. La mecánica de estiramiento, original y estimulante, irriga un diseño de niveles ingenioso y una dirección artística rutilante típica del final de la era de 8 bits. La versión Game Gear conserva lo esencial de esa frescura, pese a la pantalla reducida. Para un amante del plataformas ingenioso o un curioso de las joyas tardías de Sega, conserva un encanto y una singularidad bien intactos.