¿Merece la pena jugar a Robbit mon Dieu en 2026?
Tercera entrega de la serie Jumping Flash de Sony, Robbit mon Dieu prolonga el singular concepto de plataformas en primera persona, donde el conejo robot Robbit encadena triples saltos y aterrizajes milimétricos apuntando a sus sombras en el suelo. La sensación de altura y caída, única en la serie, sigue siendo embriagadora, con un universo disparatado y colorido. La exclusividad japonesa y un concepto de nicho limitan el acceso. Una curiosidad entrañable para amantes de la plataforma atípica.